Pop Under: Qué es y cómo funciona

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Alberto Fernández - Consultor SEO Senior

Actualizado el: diciembre 14, 2025

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Seguro que te ha pasado. Estás navegando tranquilamente por una web, cierras la pestaña y, de repente, ¡zas! Aparece una nueva ventana del navegador por detrás, casi a escondidas, con un anuncio que ni pediste ni esperabas. Pues bien, acabas de conocer a la oveja negra de la publicidad online: el pop under.

Llevo más de 10 años en el mundo del SEO y el marketing digital, y he visto modas ir y venir. Los pop unders son una de esas tácticas de la «vieja escuela» que se niegan a morir, pero que, te lo digo claro, en la mayoría de los casos hacen más mal que bien. Son el equivalente a que un comercial te siga hasta tu coche después de salir de la tienda para intentar venderte algo más. Invasivo y, sinceramente, un poco cutre.

En este artículo te voy a contar qué es exactamente un pop under, cómo funciona, por qué algunos todavía lo usan y, lo más importante, las razones de peso por las que deberías mantenerlo bien lejos de tu estrategia digital si quieres construir una marca sólida y que Google te quiera un poquito.

Lo que te llevarás de este artículo:

  • La diferencia real entre pop up y pop under, explicada para que la entiendas en 30 segundos y no vuelvas a confundirlos.
  • Por qué algunos marketers aún los defienden y los datos que suelen ocultar para que parezcan una buena idea.
  • El impacto REAL en tu SEO y experiencia de usuario (y por qué Google los tiene en el punto de mira).
  • Alternativas modernas y menos intrusivas que sí te recomiendo para captar leads o vender, con ejemplos que uso con mis clientes.

¿Qué es exactamente un pop under? (Y por qué se confunde con el pop up)

Vamos al grano. Un pop under es una ventana o pestaña nueva del navegador que se abre automáticamente por detrás de la ventana en la que estás navegando. No la ves de inmediato. Solo te das cuenta de su existencia cuando cierras o minimizas la ventana principal. Es el hermano «sigiloso» y, en mi opinión, más molesto del pop up.

La confusión es normal, porque ambos son tipos de publicidad emergente. Pero la diferencia es crucial y reside en cómo y cuándo interrumpen al usuario.

La diferencia clave: el momento de la interrupción

  • Pop Up: Es directo y agresivo. Aparece encima de la ventana actual, bloqueando el contenido y obligándote a interactuar con él (cerrarlo o hacer clic) para poder seguir navegando. Es como alguien que te para por la calle de frente.
  • Pop Under: Es más sutil, pero a la vez más engañoso. Se carga en segundo plano, detrás de tu ventana activa. No interrumpe tu navegación actual, pero te deja una «sorpresa» para cuando termines. Es como si alguien te metiera un folleto en el bolsillo sin que te dieras cuenta.

Aunque el pop under pueda parecer menos intrusivo a primera vista, la realidad es que a menudo genera una experiencia de usuario pésima. El usuario no sabe de dónde ha salido esa nueva ventana, se siente engañado y asocia esa sensación negativa con la marca anunciada… y también con la web que se la ha colado.

¿Cómo funciona a nivel técnico? Sin dramas

No hace falta ser ingeniero para entenderlo. Normalmente, un pequeño código JavaScript en la página web que visitas es el responsable. Este código se activa por una acción (como hacer clic en cualquier parte de la página) y su función es simple: abrir una nueva URL en una ventana del navegador y, acto seguido, colocarla en segundo plano, por detrás de la ventana principal que sigues viendo. Sencillo para el programador, frustrante para el usuario.

La gran pregunta: ¿Siguen siendo rentables los pop unders?

Aquí es donde hay debate. Si hablas con gente del sector de la monetización de tráfico masivo o ciertas ramas del marketing de afiliación, algunos te dirán que sí. Pero la rentabilidad tiene muchos matices. Yo lo veo así:

El lado «bueno»: Por qué algunos aún los usan

Seamos sinceros, si se siguen usando es porque, en ciertos contextos muy específicos, generan dinero. Las razones que suelen darse son:

  • Visibilidad «garantizada»: A diferencia de un banner que puede ser ignorado, el pop under fuerza a que la landing page se cargue. El usuario la verá sí o sí cuando cierre la ventana principal.
  • No interrumpe la navegación inicial: El argumento es que, al no molestar de inmediato, el usuario puede terminar su tarea en la página original sin frustrarse (una teoría bastante discutible).
  • Tasas de CPM atractivas: Para los dueños de webs (publishers) con muchísimo tráfico de baja calidad, puede ser una forma de monetizar cada visita, ya que las redes de anuncios pagan por cada impresión (CPM).

El lado oscuro: Las razones de peso para decir «no»

Aquí es donde, como consultor SEO que se preocupa por los resultados a largo plazo de mis clientes, trazo una línea roja. La verdad es que los «beneficios» anteriores se desmoronan cuando miras el panorama completo:

  • Calidad del tráfico por los suelos: Los clics que se generan suelen ser accidentales o por pura frustración al intentar cerrar la ventana. La tasa de conversión de este tipo de tráfico es, en mi experiencia, bajísima.
  • Daño a la reputación de marca: ¿De verdad quieres que la primera interacción de un potencial cliente con tu marca sea a través de una táctica que la mayoría de la gente odia? Asocias tu producto o servicio a una experiencia negativa.
  • Bloqueadores de anuncios: La mayoría de los navegadores modernos y las extensiones tipo AdBlock bloquean los pop unders de forma nativa. Esto significa que una gran parte de tu audiencia ni siquiera los verá. Estás pagando por impresiones que nunca ocurren.

Impacto en el SEO y la experiencia de usuario: Mi opinión como consultor

Más allá de la ética o la estrategia de marca, hablemos de lo que a mí más me preocupa: el SEO y la experiencia de usuario (UX). Y aquí, el pop under es un suspenso rotundo.

Google y su odio por los anuncios intrusivos

Google lleva años librando una guerra contra las experiencias de usuario negativas. Su famosa «actualización de intersticiales intrusivos» se centró inicialmente en los pop ups en móviles que dificultaban el acceso al contenido. Aunque los pop unders no funcionan exactamente igual, el espíritu de la norma es el mismo: no molestes al usuario.

Una web que abusa de este tipo de publicidad agresiva suele tener métricas de UX desastrosas: una tasa de rebote altísima, un tiempo de permanencia bajo y, en general, señales que le dicen a Google: «los usuarios odian estar aquí». Y créeme, Google escucha esas señales muy atentamente.

La experiencia de usuario que te cuesta dinero

Piensa en el recorrido de tu usuario. Llega a tu web, la encuentra útil, pero al irse le salta un pop under de un tercero. Esa experiencia negativa no solo la asocia al anunciante, sino también a tu propia página. Acabas de perder la confianza de un usuario por unos céntimos. No es un buen negocio.

Ojo, no toda ventana emergente es el demonio. Un pop-up de «exit-intent» (intención de salida) bien diseñado, que ofrece un descuento justo cuando el usuario va a abandonar el carrito, puede ser brutalmente efectivo. La clave es el contexto, el valor que ofreces y el respeto por el usuario.

Alternativas a los pop unders que sí recomiendo

Entonces, ¿qué hacemos si queremos captar la atención del usuario, generar leads o promocionar una oferta sin caer en el lado oscuro? Por suerte, hay opciones mucho más inteligentes y respetuosas. Aquí te dejo mis favoritas en una tabla comparativa:

Estrategia Alternativa Nivel de Intrusión Ideal para… Mi opinión como consultor
Pop-up de Intención de Salida (Exit-Intent) Medio-Bajo Recuperar carritos abandonados, captar suscriptores, ofrecer descuentos de última hora. ⭐⭐⭐⭐⭐ Es la forma correcta de usar pop-ups. Aporta valor justo cuando el usuario se va. Bien implementado, es una máquina de convertir.
Slide-in o Scroll Box Bajo Sugerir artículos relacionados, invitar a suscribirse al blog, promocionar un webinar. ⭐⭐⭐⭐ Muy poco intrusivo. Aparece en una esquina cuando el usuario muestra interés (hace scroll), por lo que el timing es perfecto.
Banner Anclado (Sticky Bar) Muy Bajo Anuncios importantes (envío gratis, promociones), avisos de cookies, captación de leads. ⭐⭐⭐⭐⭐ Ocupa poco espacio en la parte superior o inferior de la página, no bloquea el contenido y es visible permanentemente. Eficaz y elegante.
Contenido Bloqueado (Content Locker) Medio-Alto Ofrecer contenido de altísimo valor (guías, plantillas) a cambio de un email o una acción social. ⭐⭐⭐ Hay que usarlo con cuidado. Solo funciona si lo que ofreces detrás de la «barrera» es realmente excepcional. Si no, genera frustración.
Notificaciones Push Web Medio (con permiso) Notificar nuevos artículos, ofertas flash, noticias importantes a usuarios que ya han aceptado. ⭐⭐⭐⭐ Es un canal directo y potente, pero requiere el consentimiento explícito del usuario. Fundamental no abusar para no provocar bajas masivas.

Mi veredicto final: ¿Usar pop unders o no?

Te lo digo claro: si estás construyendo un negocio legítimo, una marca personal o un e-commerce y te preocupas por tus clientes y tu posicionamiento a largo plazo, aléjate de los pop unders. El potencial daño a tu reputación y a tus métricas de SEO supera con creces cualquier beneficio económico a corto plazo que puedas obtener.

El marketing digital actual se basa en la confianza y en aportar valor. Los pop unders son la antítesis de esa filosofía. Céntrate en las alternativas que te he mostrado: son más efectivas, respetan a tu audiencia y, a la larga, te traerán clientes más fieles y un negocio mucho más sano.

Preguntas frecuentes sobre la publicidad pop under

Estas son algunas de las dudas que más me consultan mis clientes y alumnos cuando sale este tema. Voy directo al grano.

¿Es ilegal usar pop unders?

No, no son ilegales en sí mismos. Sin embargo, pueden infringir las políticas de plataformas publicitarias como Google AdSense, que prohíben los formatos que provocan clics accidentales o interfieren negativamente en la experiencia del usuario. Además, si recopilan datos, deben cumplir con normativas como el RGPD.

¿Los bloqueadores de anuncios pueden con todos los pop unders?

En su mayoría, sí. Los navegadores como Chrome y Firefox tienen bloqueadores integrados cada vez más sofisticados, y extensiones como AdBlock Plus o uBlock Origin son muy eficaces para neutralizarlos. Depender de una técnica que una gran parte de los usuarios bloquea activamente no es una estrategia muy inteligente.

¿Qué diferencia hay entre pop under y clickunder?

Son prácticamente lo mismo. «Clickunder» es otro término para describir un anuncio que se abre en una nueva ventana detrás de la principal cuando el usuario hace clic en cualquier parte de la página. La funcionalidad y el resultado (molestar al usuario) son idénticos.

¿Hay alguna situación en la que un pop under esté justificado?

Siendo muy generoso, podría ver un caso de uso muy de nicho en páginas de «aterrizaje» o de «puente» en campañas de CPA muy agresivas, donde el único objetivo es redirigir tráfico masivo y la experiencia de usuario es irrelevante. Pero para el 99,9% de las webs y negocios, mi respuesta sigue siendo un rotundo no.

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Alberto Fernández

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