Qué son las acciones: Guía para invertir

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Alberto Fernández - Consultor SEO Senior

Actualizado el: diciembre 14, 2025

11 min de lectura
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Seguro que lo has oído mil veces en las noticias: «El IBEX 35 sube», «Las acciones de tal empresa se desploman»… Y es muy probable que, como la mayoría, asientas con la cabeza mientras por dentro piensas: «¿Pero qué narices es una share y por qué debería importarme?». Tranquilo, no eres el único. Llevo más de una década en el mundo digital, ayudando a empresas a crecer, y he visto que la desinformación financiera es casi tan peligrosa como un mal SEO. La gente le tiene un miedo brutal a lo que no entiende, y el mundo de la inversión parece diseñado para ser confuso.

Pero la verdad es que no es tan complicado como parece. En este artículo voy a desmontar el concepto de «shares» o acciones, te lo voy a explicar como se lo contaría a un amigo en una caña por Madrid: sin tecnicismos absurdos, yendo al grano y, sobre todo, dándote los pasos prácticos para que entiendas cómo funciona el juego. Porque entender esto no es solo para gurús de Wall Street, es cultura financiera básica que puede cambiar tu futuro.

Lo que aprenderás en este artículo:

  • Qué es una acción explicado para que lo entiendas de una vez por todas – Te lo cuento con una analogía tan simple que no se te olvidará jamás.
  • Las 2 únicas formas de ganar dinero con ellas (sin misterios) – Entenderás claramente cómo se genera rentabilidad, más allá de la pura especulación.
  • Guía paso a paso para comprar tu primera share – Desde elegir un bróker fiable hasta hacer clic en el botón de «comprar», listo para aplicar hoy.
  • Los errores de principiante que te cuestan dinero – Mi lista negra de cagadas que he visto cometer y que tú vas a evitar desde el minuto uno.

¿Qué son exactamente las shares o acciones? (Te lo explico sin líos)

Vamos al grano. Una share (que en español llamamos «acción») no es más que un trocito de una empresa. Imagina que una compañía como Inditex es una pizza gigante. Si esa pizza se divide en 1.000 millones de porciones idénticas, cada porción es una acción. Si tú compras una de esas porciones, te conviertes en propietario de una pequeñísima parte de Inditex. Así de simple.

Al ser propietario, adquieres ciertos derechos. El más conocido es el derecho a recibir una parte de los beneficios que la empresa decida repartir, lo que se conoce como dividendos. Pero también, en muchos casos, te da derecho a votar en las juntas de accionistas. Obviamente, con una acción de Telefónica no vas a decidir quién será el próximo CEO, pero técnicamente, tu voz (o tu voto) cuenta.

Más que un papelito: eres dueño de un trocito de empresa

Esta es la idea clave que quiero que se te quede grabada. Cuando compras una acción de Apple, no estás apostando a un número que sube y baja en una pantalla. Estás invirtiendo en el negocio de Apple: en sus iPhones, en sus tiendas, en su marca. Crees que en el futuro la empresa valdrá más y, por lo tanto, tu trocito de esa empresa también valdrá más. Cambiar esta mentalidad de «apostador» a «propietario» es, en mi experiencia, el primer paso para invertir con cabeza.

¿Y para qué narices emiten acciones las empresas?

Buena pregunta. Las empresas emiten acciones principalmente para financiarse. En lugar de pedir un préstamo gigante al banco, «venden» trocitos de sí mismas a miles de inversores. Con ese dinero (capital) pueden abrir nuevas fábricas, investigar nuevos productos, expandirse a otros países… Es una forma brutal de conseguir combustible para crecer sin endeudarse hasta las cejas.

Cómo se gana dinero con las acciones: las dos vías clave

Vale, ya eres dueño de un trocito de empresa. ¿Ahora qué? ¿Cómo se traduce eso en dinero en tu bolsillo? Hay dos formas principales, y es fundamental que las entiendas.

1. La revalorización del capital (comprar barato, vender caro)

Esta es la más intuitiva. Compras una acción de una empresa a 10 € porque crees que su negocio va a ir bien. Pasan los años, la empresa efectivamente crece, gana más dinero y el mercado reconoce su valor. Ahora, otros inversores están dispuestos a pagar 25 € por esa misma acción. Si la vendes, has ganado 15 € por acción. Esta ganancia es lo que se llama plusvalía o ganancia de capital. Es el motor principal de la inversión a largo plazo.

2. Los famosos dividendos (el «salario» de tus acciones)

Cuando una empresa tiene beneficios, puede hacer dos cosas: reinvertirlos en el propio negocio para seguir creciendo, o repartir una parte entre sus dueños (los accionistas). Este reparto es el dividendo. No todas las empresas pagan dividendos (muchas tecnológicas prefieren reinvertirlo todo), pero las más consolidadas suelen hacerlo. Es como recibir una pequeña renta solo por ser propietario. Ojo, no es dinero que aparece de la nada; al repartirse, el valor de la acción suele ajustarse a la baja en una cantidad similar, pero es dinero contante y sonante que entra en tu cuenta.

Tipos de acciones que te vas a encontrar

No quiero liarte mucho aquí, pero tienes que saber que hay, principalmente, dos tipos de acciones. Para el 99% de los pequeños inversores como tú y como yo, solo nos interesan las primeras.

Acciones comunes u ordinarias

Son las típicas. Te dan derecho a voto en las juntas y a recibir dividendos si la empresa decide repartirlos. Su valor sube y baja según el rendimiento de la empresa y las expectativas del mercado. Son el pan de cada día en la bolsa.

Acciones preferentes

Son un híbrido entre una acción y un bono. Suelen tener un dividendo fijo garantizado, y en caso de que la empresa quiebre, sus dueños cobran antes que los de las acciones comunes. La pega es que, normalmente, no dan derecho a voto. Son menos comunes para el inversor particular.

Guía práctica para comprar tu primera acción

Aquí viene lo bueno. La teoría está muy bien, pero ¿cómo se pasa a la acción (nunca mejor dicho)? Es más fácil de lo que crees.

Paso 1: Elegir un buen bróker (tu puerta de entrada al mercado)

No puedes ir a la Bolsa de Madrid y gritar «¡Quiero una acción de Repsol!». Necesitas un intermediario. Ese intermediario es el bróker, una plataforma online que te da acceso a los mercados financieros. Elegir uno bueno es CLAVE. Ojo con las comisiones, la facilidad de uso y la regulación. He trabajado con clientes que empezaron en plataformas con comisiones abusivas y se les comían la rentabilidad.

Aquí te dejo una tabla comparativa con algunos de los brókeres más populares y fiables actualmente para empezar en España y Europa.

Bróker Ideal para Comisiones (Clave) Mi valoración
DEGIRO Inversores a largo plazo que buscan bajas comisiones. Muy bajas en acciones y ETFs. De las más competitivas. ⭐⭐⭐⭐⭐ Excelente para empezar por su sencillez y costes.
Interactive Brokers Inversores más avanzados y activos. Extremadamente bajas, pero la plataforma puede ser compleja al principio. ⭐⭐⭐⭐⭐ El estándar de oro para quien se toma esto en serio.
eToro Principiantes que valoran la facilidad de uso y el «social trading». Sin comisiones en la compra/venta de acciones, pero ojo a sus spreads y otras tarifas. ⭐⭐⭐ Ideal por su sencillez, pero vigila los costes ocultos a largo plazo.

Paso 2: Abrir y verificar tu cuenta

El proceso es como abrir una cuenta bancaria online. Te pedirán tus datos personales, una foto de tu DNI y alguna prueba de domicilio. Es un proceso regulado (por la CNMV en España) para evitar el blanqueo de capitales, así que es totalmente normal y seguro.

Paso 3: Realizar tu primera orden de compra

Una vez tienes la cuenta abierta y con fondos (puedes transferir dinero como en cualquier otra app), solo tienes que buscar la empresa que te interese por su nombre o su «ticker» (el código de la acción, como «AAPL» para Apple). Luego, indicas cuántas acciones quieres comprar y a qué precio. Normalmente, usarás una «orden a mercado» (comprar al precio actual) y ¡listo! Ya eres accionista.

Errores de novato que he visto (y que tú vas a evitar)

He visto a mucha gente perder dinero no por mala suerte, sino por cometer errores de libro. Apúntate estos:

  1. Invertir dinero que necesitas a corto plazo: La bolsa es volátil. Si metes el dinero del alquiler, te arriesgas a tener que vender en el peor momento. Invierte solo lo que no vayas a necesitar en los próximos 3-5 años.
  2. Comprar porque «algo está de moda»: Las acciones de «meme» o las empresas de las que todo el mundo habla sin saber por qué suelen ser una trampa. Investiga el negocio, no sigas a la manada.
  3. Vender en pánico: El mercado caerá. Es un hecho. Vender cuando todo está en rojo es la forma más segura de garantizar tus pérdidas. Si has invertido en buenas empresas, la paciencia es tu mejor aliada.
  4. No diversificar: Apostar todo a una sola carta es de casino, no de inversor. Es mejor tener 100 € en 10 empresas diferentes que 1.000 € en una sola.

Lo que debes recordar antes de invertir

Si te tienes que quedar con algo de todo este rollo, que sea esto: comprar shares es comprar negocios. No es un ticket de lotería. Requiere una mentalidad a largo plazo, paciencia y, sobre todo, sentido común.

No necesitas ser un genio de las finanzas. Empieza con poco dinero, en empresas que conozcas y entiendas, y ve aprendiendo por el camino. La mejor inversión que puedes hacer al principio no es en una acción concreta, sino en tu propia formación financiera. Leer artículos como este ya es un primer paso brutal. Ahora, el siguiente movimiento te toca a ti.

Preguntas que me suelen hacer sobre acciones

¿Cuánto dinero necesito para empezar a invertir en acciones?

La verdad es que muy poco. Gracias a los brókeres online, puedes empezar con 50 o 100 euros. Algunas plataformas incluso permiten comprar «acciones fraccionadas», es decir, un trocito de una acción muy cara. El importe no es la barrera, la barrera es el conocimiento y la mentalidad.

¿Es mejor invertir en acciones individuales o en un fondo (ETF)?

Para un principiante, un ETF (un fondo que agrupa cientos de acciones, como las del IBEX 35) es a menudo la opción más segura y sencilla. Te da diversificación instantánea. Comprar acciones individuales requiere más investigación, pero también puede dar mayores alegrías si aciertas. Una buena estrategia puede combinar ambas cosas.

¿Tengo que declarar a Hacienda las ganancias de mis acciones?

Sí, rotundamente. Las ganancias de capital (al vender) y los dividendos tributan en la declaración de la renta como rentas del ahorro. El bróker te suele facilitar un informe fiscal anual, pero la responsabilidad de declararlo correctamente es tuya. Es un tema serio, así que si tienes dudas, consulta con un asesor fiscal.

¿Es muy arriesgado invertir en acciones? ¿Puedo perder todo mi dinero?

Sí, es arriesgado. El valor de tus acciones puede bajar, incluso a cero si la empresa quiebra. Por eso es vital diversificar y tener un horizonte a largo plazo para recuperarte de las caídas. Dicho esto, a lo largo de la historia, la bolsa ha sido uno de los activos más rentables, superando a la inflación con creces. El riesgo se gestiona, no se evita.

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